El día 1 de enero de 2015 entró en vigor la reforma legislativa que equipara el tratamiento fiscal de las sucesiones y las donaciones de los residentes en España y de los no residentes en España que sean residentes en alguno de los estados miembros de la Unión Europea o del Espacio Económico Común.La reforma legislativa está contenida en la disposición adicional tercena de la Ley 26/2014 de 27 de noviembre, por la que se modifican la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo, y otras normas tributarias.

De esta forma, se eliminaba la discriminación existente hasta la fecha y que originó la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 3 de septiembre de 2.014.

En la actualidad, en España hay 20 regímenes jurídicos distintos en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones: 15 de las Comunidades Autónomas de régimen común, uno en Navarra, tres en las Diputaciones Forales vascas y el peor, establecido por la Administración central, que se aplica a los no residentes en España que tampoco sean residentes en alguno de los estados miembros de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo.

En efecto, los artículos 32 y 48 de la Ley 22/2009, de 18 de diciembre (reguladora del sistema de financiación de las Comunidades Autónomas de Régimen Común) prevén expresamente la posibilidad de que las Comunidades Autónomas establezcan cierto número de reducciones fiscales -que sólo se aplican a los sujetos pasivos del Impuesto de Sucesiones y Donaciones que ostenten la condición de residentes en España- en caso de conexión exclusiva con el territorio de esas Comunidades. Pero en el caso de no residentes, no cabía beneficiarse de dichas reducciones fiscales autonómicas.

Debemos decir que todas las Comunidades Autónomas han hecho uso de dicha opción, y todas, en mayor o menor medida, establecen deducciones o reducciones fiscales para los residentes en su territorio.

Desde el 1 de enero de 2.015, los no residentes en España que sean residentes en alguno de los estados miembros de la Unión Europea o del Espacio Económico Común también se benefician de dichas deducciones.

En el presente artículo, nos planteamos las siguientes preguntas:

PRIMERO.- ¿Seguirán los británicos propietarios de viviendas en España beneficiándose de dichas deducciones tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea?

SEGUNDO.- ¿Sería posible o conveniente que los británicos con inmuebles en España tomaran alguna medida antes de que se produzca la salida del Reino Unido de la UE para reducir o minimizar el impacto negativo que dicha salida puede producir en su impuesto de sucesiones y donaciones en el futuro?

PRIMERO.- ¿Seguirán los británicos propietarios de viviendas en España beneficiándose de dichas deducciones tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea?

La cuestión puede tener una importante transcendencia económica ya que son cientos de miles los británicos que son propietarios de inmuebles en España, y en muchas Comunidades Autónomas las deducciones aplicables en los impuestos de sucesiones y de donaciones son muy importantes.

Si nos fijamos en las Comunidades Autónomas donde hay una mayor presencia de propietarios británicos no residentes, podemos comprobar los siguientes extremos:

En Canarias y Madrid existe una bonificación del 99,9% en ambos impuestos para transmisiones mortis causa y donaciones entre cónyuges y entre ascendientes y descendientes.

En Cataluña existe una bonificación del 99% entre cónyuges en el impuesto de sucesiones. Para ascendientes y descendientes, la bonificación es del 99% para herencias inferiores a 100.000 € y del 84,5% para herencias hasta 1.000.000 de euros.

En Valencia, no se paga nada por transmisiones por herencia y donación entre cónyuges; entre padres e hijos tampoco se paga hasta 100.000 € y existe una bonificación del 75% a partir de dicha cantidad.

En Andalucía, existe un mínimo exento de 250.000 € en el impuesto de sucesiones entre parientes directos.

En contraposición, el régimen general aplicable a los no residentes que no son miembros de un estado miembro de la UE o de la EEE, establece un mínimo exentode solo 40.400 euros para cónyuges y descendientes menores de 21 años y de 23.215 € para los descendientes de más de 21 años, sin que sean aplicables bonificaciones y deducciones de ningún otro tipo.

Pasamos a continuación a analizar si los británicos propietarios de viviendas en España seguirán beneficiándose de las deducciones que han aprobado las diferentes comunidades autónomas en la aplicación de los impuestos de sucesiones y donaciones, tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Las deducciones aplicables actualmente a los residentes en estados miembros de la UE y la EEE dejarán de forma automática de aplicarse a los ciudadanos residentes en el Reino Unido al hacerse efectiva la salida de dicho estado de la UE.

1.- En primer lugar, si el Reino Unido, al salir de la Unión Europea, ingresa de forma automática en el Espacio Económico Europeo, los ciudadanos británicos podrán seguir beneficiándose de las deducciones fiscales como hasta ahora.

El Espacio Económico Europeo lo forman ahora sólo tres países: Noruega, Islandia y Lichstenstein. Si el Reino Unido ingresara en el EEE se aseguraría seguir disfrutando de todos los beneficios del Mercado Interior, además de no tener que participar en la PAC, la Política Pesquera Común, la Política Regional y en otras políticas (fiscalidad, etc.) que nunca han sido de su total agrado. Ahora bien, los miembros de la EEE debe asumir y acatar todas las normas sobre el mercado interior que adopte la Unión Europea (La Comisión, El Consejo Europeo, El Parlamento Europeo e incluso el Tribunal de Justicia de Luxemburgo), sin poder participar ni votar en la toma de decisiones. Si el Reino Unido es tan sensible al déficit democrático de la UE, ¿cómo se va a encontrar cómodo en un sistema, como el previsto en el EEE, en el que no va a tener más remedio que aceptar normas en cuya aprobación no vota?

Hay otras dos razones que dificultarán la posible entrada del Reino Unido en el EEE. En primer lugar, los miembros de la EEE están obligados a aceptar la libre circulación de personas sin restricciones; y también deben contribuir financieramente a un fondo de cohesión EEE.

En concreto, los miembros del EEE aceptan el 75% de la normativa comunitaria, incluida la libre circulación de personas, pero sin poder participar ni influir en su elaboración, y además seguirían obligados a contribuir al presupuesto de la UE. Para el Reino Unido el remedio de ingresar en el EEE sería peor que seguir siendo Estado miembro de la UE.

2.- En segundo lugar, es posible que en la negociación de la salida del Reino Unido de la Unión Europea se acuerde un régimen específico para los británicos que mantenga la libertad de circulación de capitales y que prohíba la discriminación por razón de residencia entre los ciudadanos ingleses y de estados miembros de la Unión Europa en dicho ámbito. En efecto, la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 3 de septiembre de 2.014, que obliga a España aplicar las deducciones fiscales a ciudadanos residentes en estados miembros de la UE y de la EEE, tiene su base en el incumplimiento de los artículos 63 del Tratado de Funcionamiento de la UE y del artículo 40 del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo. El artículo 63 del TFUE establece:

  1. En el marco de las disposiciones del presente capítulo, quedan prohibidas todas las restricciones a los movimientos de capitales entre Estados miembros y entre Estados miembros y terceros países.
  2. En el marco de las disposiciones del presente capítulo, quedan prohibidas cualesquiera restricciones sobre los pagos entre Estados miembros y entre Estados miembros y terceros países.

El Tribunal de Justicia ha juzgado en repetidas sentencias  (véase, en este sentido, la sentencia Mattner, EU:C:2010:216, apartado 20, y jurisprudencia citada), que el impuesto que grava las sucesiones, que consisten en la transmisión a una o varias personas del caudal relicto del causante, al igual que el trato fiscal de las donaciones, ya tengan éstas por objeto cantidades de dinero, bienes inmuebles o bienes muebles, están comprendidos en el ámbito de aplicación de las disposiciones del Tratado relativas a los movimientos de capitales

Por consiguiente, si la UE y el Reino Unido alcanzasen un acuerdo por el cual seguirían vigentes para el Reino Unido las disposiciones de la UE relativas a la libre circulación de capitales y se pactase de forma expresa la prohibición de todas las restricciones a los movimientos de capitales y sobre los pagos entre los estados miembros y el Reino Unido, entendemos que seguirían siendo aplicables a los residentes en ese país las deducciones que las Comunidades Autónomas establecen en los impuestos de sucesiones y de donaciones.

3.- Finalmente, incluso si no se alcanzase el acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido mencionado en el párrafo anterior, podría el Estado Español legislar en el sentido de aplicar las deducciones fiscales de las que disfrutan los residentes en estados miembros de la UE se apliquen también a los residentes en el Reino Unido. No parece probable que España acuerde de forma voluntaria aplicar dichas exenciones a los residentes en Reino Unido, cuando ha tenido que ser obligada por sentencia del Tribunal de Justicia de Luxemburgo a no discriminar a los residentes de la Unión Europea, después de haber sido requerida por la Comisión Europea y de haberse opuesto a dicho requerimiento.

4.-En el probable supuesto de que no se dé ninguno de los tres casos contemplados anteriormente, las deducciones aplicables actualmente a los residentes en estados miembros de la UE y la EEE dejarán de forma automática de aplicarse a los ciudadanos residentes en el Reino Unido al hacerse efectiva la salida de dicho estado de la UE.

SEGUNDO.- ¿Sería posible o conveniente que los británicos con inmuebles en España tomaran alguna medida antes de que se produzca el Brexit, para reducir o minimizar el impacto negativo que dicha salida puede producir en su impuesto de sucesiones y donaciones en el futuro?

En muchos casos podría ser muy interesante antes de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, que los residentes en dicho país donen sus inmuebles en España a sus descendientes directos, conservando o no el usufructo, según su elección. Según el valor del patrimonio, la Comunidad Autónoma donde estén ubicados los bienes y el incremento de valor que haya podido experimentar su patrimonio en España desde su adquisición, dicha medida puede suponer un ahorro muy importante. Hay que considerar que las donaciones están sujetas al impuesto de incremento patrimonial. Por lo tanto, cada caso debe estudiarse de forma individual por un experto en derecho tributario, para analizar la mejor solución en cada supuesto concreto.